Fannydades 2.1

Sobre la belleza de lo intrascendente

De tantos arrepentimientos se va la vida

the-sun-fannydadesCada día, de domingo a viernes, el hombre se sienta en esa esquina expuesto a la buena voluntad de los transeúntes. Siempre impecablemente limpio y bien vestido, uno no puede evitar preguntarse qué caída de la vida lo ha llevado a vivir de la caridad ajena.

Es difícil encontrar trabajo cuando te has pasado la vida tratando de no morir en una guerra y vivir se convierte en una ocupación de otros. Todo cambia tan rápidamente que no da tiempo a seguirle el ritmo a la vida. Me siento aquí. A esperar que quienes saben y tienen o parecen tener más que yo compartan conmigo. Los pies adoloridos. Sin saber adónde ir.

Si me hubiera ido a “América”, léase a los Estados Unidos de América, todo hubiera sido distinto. De eso estoy seguro. Este país es desagradecido. Te toma y te desecha. Este país es un desierto que hemos insistido en hacer habitable. No es un país, es una trilla de seres humanos. Huye, huye antes de que sea demasiado tarde, me dice.

Está seguro de que su vida sería otra si no hubiera renunciado a su sueño de irse lejos, por sus padres, que no lo dejaron irse, dice una y otra vez.

Creo sin ninguna duda que su vida hubiera sido otra, no sé si mejor o peor. No importa. Distinta. Porque al menos no se estaría preguntando qué hubiera sido de su vida si no se hubiera dejado convencer por el miedo ajeno, por esa comprensible precaución que tienen los padres, por ese apego. En algún momento de la vida hay que dejar ir el pasado y dejar de culpar a otros, decirse a sí mismo: no lo hice porque yo también tenía miedo, y el miedo ajeno y mi propio miedo se unieron. Y aquí estoy. Creo, más bien, que hay que vivir la vida para que no llegue ese momento en que tengamos que arrepentirnos de no haber hecho. “Que me quiten lo baila’o” debería ser el mantra.

¿Sabes? En América, esa América de tus fantasías, también hay necesitados, también hay gente que no puede quedarse ni salir. Los sueños pasados son, más que sueños, fantasías. Una vez en el metro de una ciudad de esa América oí a alguien decir: “I am homeless but not hopeless”.

Y sí, “Es difícil ser profeta en la tierra de los profetas”, como dijo alguna vez Amos Oz. No me importa compartir contigo lo que me ha dado la vida. Al fin y al cabo esta es la única que tenemos, la única que nos queda. Gracias por permitir a otros ayudar. Dar es siempre un buen camino para llegar a un mejor yo.

Fanny Díaz

Image: Blueeve (Pixabay)

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Esta entrada fue publicada en enero 31, 2019 por en Gente y etiquetada con , , , , , .
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