Fannydades 2.1

Escritos Ciudad Levedades

Sobre romances, amores y amoríos

Romances de Primavera_fannydadesDe un cuento de Zoé Valdés saqué en claro que soy como la prima de Vera: fanática del enamoramiento. Hasta entonces me creía simplemente una enamoradiza. Es probable que sea ambas.

Como vengo de un lugar donde siempre parece primavera, nunca se me ocurrió relacionar una estación del año con romance. Ahora entiendo que hay distintas clases de amor y cada una de ellas toma una forma distinta.

Los amores de verano son cortos y ardientes, pasiones adolescentes que pueden llegar a convertirse en película, mientras los de primavera son efímeros y dulces, como flores. Lugares comunes y lenguaje cursi, sí. Conviene no tenerles miedo cuando de hablar de romance se trata.

Si alguna vez pudiera vivir un amor intenso, por breve que sea, quisiera que fuera de primavera. Supongo que el hombre inclinado a estos amores sabe que las mujeres aman los tipos dulces. Claro que si además es sexy e inteligente sería la combinación perfecta.

Desde que vi al encargado de aquella posada supe que estaba frente a uno de esos hombres. A través de mis tantas mudanzas he descubierto que los caseros son una raza aparte, porque un techo sobre la cabeza es una de nuestras necesidades más básicas, y tener el poder de decisión sobre eso los convierte en seres arbitrarios o compasivos, o alguna combinación de ambos.

Sobra decir que un amor efímero es para gente que está de paso, o que vive como si lo estuviera. Aquel día, frente a la serenidad del lago, decidí quedarme un poco más, pero esa tarde llegaba otra persona al apartamento donde yo estaba. Él dijo que podía quedarme en el de al lado, que era su espacio personal de trabajo.

Ese mediodía pasé mis cosas al nuevo apartamento y pregunté el precio. Dijo que sería gratis porque el sitio no estaba en alquiler. Me preguntó si podíamos tomar un té por la noche. Aun hoy no puedo discernir si se comportaba como un casero arbitrario o compasivo, aunque ello no parece tener mayor importancia en esta historia.

Al té le siguió una cerveza, música y cuentos sobre la vida. Debo admitir que hasta ese momento no había querido entender de qué iba la cosa, pues este individuo ha hecho de la seducción un arte, con la cantidad justa de dulzura y sensualidad. Sí, esa frase fue bastante cursi pero, de nuevo, no hay que temerle al lenguaje empalagoso cuando de romance se trata.

A la mañana siguiente me preguntó si realmente necesitaba irme. Pensé que primero que nada no estaba obligada a ir a ningún lado y además siempre hay lugar para más recuerdos. Almorzamos juntos, por la tarde caminamos por la playa y luego vimos una película. El guión perfecto para un romance de cualquier estación.

En algún momento me “confesó” que se acuesta con casi todas las huéspedes que llegan solas: “No es sólo sexo, es más bien intercambio”. Hasta la justificación es lírica. Por un segundo me sentí totalmente decepcionada, pero la idea de formar parte de esa lista terminó por conquistarme. Quizás haya una cierta fascinación femenina por pertenecer a gremios en los que se supone hay que cumplir algún criterio para entrar. No me pregunto si en este caso existe algún criterio adicional al mero hecho de estar sola, porque no viene a cuento. A decir verdad, sería una gran pérdida para el gremio femenino que un hombre así se quedara con una.

Esa noche volvimos a dormir juntos. A la mañana siguiente preparó desayuno para ambos, me llevó a la estación de autobuses, nos dimos un abrazo y partí. Algunas horas más tarde recibí un mensaje preguntando si ya había llegado a mi destino. Es, también, un hombre de detalles. Me deseó lo mejor del mundo y repitió el consabido “espero que nos mantengamos en contacto”. Otro detalle y fin de la historia. Una nueva huésped debe ya venir en camino.

Sí, enamorarme es parte de mi naturaleza, una molécula necesaria de mi cuerpo. Y soñar amores, más que vivirlos, es mi versión personal de ese fanatismo.

Por Fanny Díaz

Ilustración:
chiaraparisi830
pixabay.com

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2 comentarios el “Sobre romances, amores y amoríos

  1. Marietta Perroni
    abril 14, 2017

    Fanny disfruté y me emocioné con cada frase. Quiero más, más y más romance, por favor. Está claro, amigo lo único que éste mundo necesita son dosis dosis de éstos magistrales enamoramientos.
    Insisto quiero más!!!!!!!!!!!!!!!

    • Fanny Díaz
      abril 14, 2017

      Querida Marietta, ¡gracias por tu monumental apoyo a todos mis aparentes desvaríos! Sí, definitivamente el mundo necesita más amor y enamoramientos. Por lo pronto seguiré escribiendo de pequeños y cotidianos enamoramientos, porque los magistrales son escasos… por eso son magistrales. ¡Habrá más!

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Esta entrada fue publicada en abril 12, 2017 por en Diarios y etiquetada con , , , , , , , , , .
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