Fannydades 2.1

Escritos Ciudad Levedades

Alguien por ahí. Sigue, que el que busca encuentra

novios_fannydadesUna mirada escrutadora sobre mí, pero más precisamente sobre mis modales, me dice estar en presencia de alguien “just too picky” para fijarse en nadie tan fuera de tipo como yo. De su ropa no puedo decir mucho porque es un día de fiesta y todos vestimos prendas especiales para la ocasión. Trajes que sólo hablan de nuestra devoción por estos días de rezos y comederas interminables.

Su delgadez es un buen signo al compararse con el resto de los hombres que me rodean. “Ni un gramo de barriga”, pienso, en un descuido. Casi todos los solterones crónicos estamos demasiado ocupados en no dejar crecer el abdomen como para tener tiempo de fijarnos en otros. Mi amiga Eme decía que esa fijación por el abdomen plano no es compatible con el altar, que para casarse “después de cierta edad” primero hay que “dejarse ir”, y eso incluye no gastar tanto tiempo en gimnasios. ¿Qué tal? Eso quiere decir que después de “esa edad”, además de viejos, los novios deben ser panzones.

Cuando los demás comienzan a discutir las con frecuencia insondables leyes que rigen nuestras vidas, el delgado escrutador se concentra en la discusión y todo lo demás desaparece: sólo el hueso de la ley tiene sentido entonces. Durante minutos que parecen una eternidad para el resto de nosotros, el hombre inquiere sobre una frase una vez y otra y otra. Sus ojillos más bien saltones encuentran por momentos un lugar en la cara larguirucha, que recuerda una de esas esculturas de búhos de las bibliotecas públicas. Hay algo atrayente en alguien que puede dedicar tanta energía a una discusión. No muchos están dispuestos al desnudo que implica inquirir en una ley. A mostrar la ignorancia frente a todos. Más que estudios y fuentes, se necesita humildad para entender (y aceptar que no se sabe nada). Se amerita mucho más que ejercicios abdominales.

De vez en cuando me gusta vagabundear por las páginas de matchmaking, como para que nadie se queje de que no hago nada para trascender este estado de soledad que el Talmud considera equivalente a estar muerto (naturalmente, refiriéndose a los hombres). Uno de esos días por casualidad me topé con su foto. Pude reconocerlo sin problema. En su perfil se lee que le gusta escalar, hacer ejercicios y discutir. Ninguna “señal”. Todo un solterón crónico. Ya habrá tiempo.

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Episodio I

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Fanny Díaz

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Esta entrada fue publicada en julio 14, 2014 por en Gente y etiquetada con , , , .
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